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El nen que molt va camimar 24 juliol 2011

Posted by Carles Campomar in Contes per somiar.
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Aquell nen que un dia va sortir de casa sense cap direcció es va trobar un gosset amb un caminar que semblava tenir-lo intrigat en alguna cosa.
El nen va caminar darrera d’ell sense que el gosset el veiés, i poc a poc s’anaven allunyant de casa. Van caminar molts quilòmetres, sense una direcció fixa, aquell nen va deixar enrere els contes de princeses i de Peters Pans, i anava descobrint els contes de la vida real, de la lluita del dia a dia, i dels mals de cap de la rutina.
El gosset es va fer gran i un dia va descobrir que allò que anava perseguint era l’ombra que mai podria atrapar, i aquell nen, va aprendre que el pas del temps ens allunya de casa, que ens fa formar una família, però que mai es pot deixar enrere aquell misteriós desig de tornar a ser petit.

La primera nit de primavera 29 juny 2011

Posted by Carles Campomar in Contes per somiar.
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Feia temps que aquell gronxador no sentia els somriures dels nens del poble.
El gronxador estava despintat i a la tristor del gronxador abandonat només li donava alegria el camp de roselles vermelles que cada primavera neixien en el poble abandonat.
Però en una d’aquelles nits de primavera on els estels fan de llumins del vell gronxador, les roselles que encara no havien obert els pètals, com cada any, ho van fer aquella nit, i de dintre de cada rosella va sortir una nena. Entre totes van aconseguir tornar a fer moure el vell gronxador.
Van estar tota la nit jugant sense parar, fins que el sol va treure el cap darrera les muntanyes, i les nenes van desaparèixer com per art de màgia.
I ara cada any la primera nit de primavera surten nenes de dintre les roselles per jugar amb el trist gronxador.

El primer libro 4 juny 2011

Posted by Carles Campomar in Inédits.
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Después de trescientos años, el primer libro, huérfano de palabras, empezó a recordar aquellos primeros días, donde sus amantes novelas se pusieron rojas por ser complacidas por esos versos sin rima de un joven escritor, que no sabia coger esa pluma sin tinta, que murió sin ser reconocido en su ciudad, donde nadie es profeta.

Pequeño hombrecito en movimiento (III) 22 maig 2011

Posted by Carles Campomar in Mientras una parte del mundo duerme.
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En esos días en que el dolor,

hace presencia en tu pequeño cuerpo,

en esos días que necesitas de nuestros abrazos,

por tu malestar enfermizo.

 

Quieres estar en nuestros brazos,

pero al mismo tiempo quieres jugar,

sin tener fuerzas en tu interiormente,

pero ser un bichito imparable exteriormente.

 

Tus ojos se ven cansados,

junto a tu carita de pillín,

con esa sonrisa que nunca falta,

nos hace pensar que eres feliz.

 

Siento pena al ver que no puedes dormir,

por culpa de tu malestar,

cuando enfermito estas contra tu voluntad,,

y yo haciendo lo posible por tu dolor aliviar


El mundo es incierto 10 maig 2011

Posted by Carles Campomar in Mientras una parte del mundo duerme.
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El mundo es incierto,
en esta ciudad de las mentidas,
en este pueblo de las envidias,
en esta aldea de la verdad.

Las casas son de paja,
donde las niñas aprenden a ser mujeres,
donde los hombres se sienten superiores,
donde los seres superiores son realmente inferiores.

Los corazones son grandes,
en esos cuerpos de niños,
explotados por trabajar,
en la edad de jugar.

En esta ciudad que no para,
ni en el tiempo de descansar,
en el de estar con tu familia,
sin tener que pensar en trabajar.

En este mundo de falsas esperanzas,
de las esperanzas que se fueron volando,
por un mundo mejor que nunca llegara,
por un mundo mejor que jamás existirá,

El mundo es incierto,
en esta ciudad de las mentidas,
en este pueblo de las envidias,
en esta aldea de la verdad.

Las casas son de paja,
donde las niñas aprenden a ser mujeres,
donde los hombres se sienten superiores,
donde los seres superiores son realmente inferiores.

Los corazones son grandes,
en esos cuerpos de niños,
explotados por trabajar,
en la edad de jugar.

En esta ciudad que no para,
ni en el tiempo de descansar,
en el de estar con tu familia,
sin tener que pensar en trabajar.

En este mundo de falsas esperanzas,
de las esperanzas que se fueron volando,
por un mundo mejor que nunca llegara,
por un mundo mejor que jamás existirá,